Hagamos un ejercicio de imaginación. Nos trasladaremos a un barrio cualquiera de una ciudad cualquiera. Allí vive Jorge, un abuelo, que arregla electrodomésticos en un «Banco de Tiempo«. Doña Carmen enseña a cuidar plantas en el huerto comunitario. En la librería del barrio, basta con leer un cuento a los niños y niñas para que te pongan un buen café…
Ese barrio utópico esta construido con una herramienta muy sencilla y muy potente: Desarrollo Comunitario Basado en Activos (ABCD). Un modelo regenerativo que propone un cambio de mirada radical: En lugar de enfocarnos en lo que falta, partimos de lo que ya está presente y se movilizan para generar transformación. Su premisa es muy sencilla y a la vez poderosa: todas las personas tenemos dones.
Lo interesante es que, sin quererlo (o al menos sin anunciarlo de manera explicita) el ABCD recupera una idea clave de El Ensayo Sobre el don, de Marcel Mauss: En muchas culturas, el acto de dar, recibir y devolver no es solo un intercambio material, sino una forma de crear lazos duraderos. Los dones, generan vínculos, compromisos, comunidad. De forma similar, cuando activamos nuestros talentos y los ponemos al servicio del bien común, fortalecemos la red invisible que nos une y nos hace mas fuertes como comunidad.

Esta movilización de activos, al igual que los complejos sistemas de intercambio descritos por Mauss, va mucho más allá de una lógica puramente económica. Busca el honor y la obligación moral de fortalecer el tejido social y la reciprocidad. Como explica María Beatriz Gutiérrez Recabarren, en un análisis sobre la actualidad del pensamiento de Mauss, hoy vivimos una crisis en las democracias y una ruptura de los lazos sociales.
Como las comunidades se transforman desde dentro
En ese contexto, la obra de Mauss nos muestra que las personas anhelan una forma distinta de relacionarse, basada en el intercambio justo, la generosidad y la reciprocidad. El enfoque ABCD recoge ese anhelo y lo convierte en práctica concreta, recuperando una «economía del don» como una apuesta por lo relacional, por volver a tejer juntas el futuro.
El ABCD nos invita a mirar con otros ojos nuestro alrededor. A dejar de esperar soluciones externas y comenzar a ver los dones que habitan en nuestras calles, en nuestros vecinos, en nosotros mismos.
Las próximas semanas publicaré un curso de introducción al desarrollo comunitario basado en activos. Suscríbete a nuestro boletín de noticias para no perderte ninguno de nuestros avances.


