Habilidades para facilitar la coproducción de servicios públicos

En el post de hoy volvemos sobre el concepto de coproducción y cómo se pone en marcha en un Ayuntamiento o una Diputación.

Existen dos elementos clave que hay que tomar en cuenta para iniciar un proceso de coproducción de servicios públicos:

  • Configurar el equipo de trabajo dentro de la administración.
  • Comprender el paisaje social del territorio.

En esta ocasión, nos centraremos en las características, habilidades y tareas que debe tener un equipo de trabajo para sacar adelante un proyecto de coproducción de servicios públicos.

Configuración y autonomía del equipo

Antes de definir el propósito de la coproducción, hay dos aspectos iniciales que marcan la diferencia:

  1. Visión estratégica y autonomía. El equipo debe funcionar como una spinoff, con capacidad de tomar decisiones, establecer conexiones, trabajar con metodologías ágiles y hacer crecer el proyecto a través del diseño e implementación de procesos.
  2. Diversidad de perfiles. La pluralidad en el equipo no solo facilita las tareas, también permite integrar habilidades clave como visión sistémica, estrategia, creatividad o escucha profunda.

Cumplidos estos puntos, es posible avanzar hacia los objetivos, habilidades y tareas concretas del equipo.

Características y mentalidad del equipo

El equipo debe estar comprometido con hacer de los servicios públicos una herramienta para mejorar la vida de la ciudadanía. Es clave que tengan un profundo sentido de la justicia y la integridad, ya que estos valores sostienen la coproducción de servicios públicos en la administración.

Una de las habilidades esenciales es la denominada “zoom in / zoom out” en el mundo del diseño. Esto significa que el equipo debe ser capaz de observar los detalles de un proceso sin perder la visión general, manteniendo al mismo tiempo una mirada estratégica del proyecto y una actitud pragmática para resolver tareas diarias.

Estos equipos abrazan la complejidad. No buscan simplificar los problemas para llegar a soluciones rápidas, sino que se sienten cómodos con el “no saber” y con la incertidumbre que acompaña a los desafíos complejos.

También consideran que la conexión humana es el corazón de su trabajo. Entienden que las relaciones son el verdadero fundamento de un nuevo sistema y por eso priorizan el desarrollo de la confianza y los lazos humanos sobre los marcos organizativos o las innovaciones específicas.

Finalmente, como habla Hilary Cottam en su libro Radical Help: parten de la premisa de que las personas quieren prosperar. Desde esa perspectiva, buscan liberar la capacidad que ya existe en el sistema, apoyando a la ciudadanía para que pueda desarrollar sus propias habilidades y aportar al proyecto colectivo.

Capacidades y habilidades del equipo

El equipo construye relaciones de confianza a través de la empatía, la escucha activa y la observación participante. Su objetivo es tejer activamente la red que conecta a las personas, generando cohesión y sentido de comunidad en torno a los servicios públicos.

Crea el contexto adecuado para el cambio mediante procesos de diseño y herramientas de visual thinking. Son expertos en generar espacios seguros y de confianza desde los que puedan emerger nuevas ideas. Fomentan el prototipado y adoptan un enfoque de aprendizaje social, clave en los procesos de coproducción en la administración pública.

prototipado de baja resolución

Además, destacan por su capacidad de generar narrativas aspiracionales que inspiran y movilizan a la ciudadanía. Saben atraer la atención hacia una visión común, cuentan con poder de convocatoria para talleres y reuniones, y son capaces de transitar con naturalidad entre diferentes mundos: ciudadanía, administración y empresas. En este aspecto, utilizan la política como herramienta para persuadir y alcanzar los objetivos del proyecto.

Principales tareas y acciones

De cara al cierre de este artículo, es importante señalar que las tareas y acciones dependerán en gran medida del nivel de cohesión social de la comunidad vinculada al servicio público que se quiere coproducir.

En líneas generales, pueden destacarse tres tareas fundamentales: la construcción de una comunidad alrededor del servicio público, el impulso de la transformación y el aprendizaje permanente de esa comunidad, y finalmente la medición y articulación del progreso colectivo.

Bajo esta visión de prototipado y de ensayo-error, también resulta clave contar con una estrategia de local scooping, es decir, la réplica y adaptación local del servicio en distintos territorios. Esta perspectiva permite probar diferentes enfoques y ampliar el impacto del proyecto de coproducción.

Conclusión

La coproducción de servicios públicos abre la puerta a una gobernanza colaborativa más cercana y eficaz. Si quieres poner en marcha un proyecto de coproducción en tu localidad, no dudes en contactarnos. Estaremos encantados de diseñar un itinerario con tareas específicas para que tu equipo cuente con una hoja de ruta clara hacia el cambio sistémico.

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